lunes, 20 de abril de 2026

Celia en la revolución

 


Título: Celia en la revolución
Autora: Elena Fortún (Encarnación Aragoneses)
Editorial: Editorial Renacimiento
ISBN: 979-13-87552-64-0
Número de páginas: 344 páginas
Lengua: castellano
Encuadernación: Rústica (tapa blanda)
Temática: Literatura juvenil/social/ novela histórica
Formato: papel.

La novela Celia en la revolución, de Elena Fortún, representa una de las entregas más profundas y maduras de la serie protagonizada por Celia. En esta obra, la autora sitúa a su personaje en un contexto histórico complejo, lo que da lugar a una historia cargada de emoción y significado.

Sipnosis


Lo sucedido con la edición de 1987 de Celia en la revolución, dice Andrés Trapiello en su prólogo "fue  misteriosísimo, un caso único. Apenas publicado, desapareció de las librerías y únicamente en el mercado viejo ha ido apareciendo desde entonces, con cuentagotas, algún que otro ejemplar, siempre a precios fabulosos, lo que habla de su carácter excepcional". Libro, por tanto, buscado, rebuscado  y perseguido por lectores y coleccionistas de la serie de Celia pero que también, por su calidad, su calidez, su emoción y su justeza histórica y humana, libro que cautivará a cualquier lector exigente de literatura y no precisamente infantil. Novela sobre la guerra civil, escrita poco después del fin de la guerra, en 1943, no hay en ella lugar para la distorsión ni la idealización de lo vivido. Estas páginas no solo nos cuentan la vida difícil y llena de peripecias de una Celia adolescente en un Madrid sitiado, entre la supervivencia y la revolución, son también una suerte de crónica autobiográfica de la propia Elena Fortún.

Uno de los elementos más destacados del libro es su protagonista. Celia aparece aquí en una etapa de transición, dejando atrás la infancia para enfrentarse a una realidad mucho más difícil. Su forma de observar el mundo, todavía marcada por cierta ingenuidad, se mezcla con una creciente capacidad de reflexión. Este contraste la convierte en un personaje cercano y muy humano, con el que resulta fácil conectar.

Los personajes secundarios, aunque no siempre ocupan el centro de la acción, cumplen una función importante dentro de la historia. A través de ellos se reflejan distintas actitudes ante la situación que se vive, lo que permite al lector tener una visión más amplia de la sociedad del momento.

La ambientación juega un papel fundamental. La historia se desarrolla en España durante la Guerra Civil, pero desde una perspectiva cotidiana. Lejos de centrarse en el conflicto directo, la novela muestra cómo este afecta a la vida diaria de las personas. El ambiente está marcado por la incertidumbre, los cambios constantes y la necesidad de adaptación, lo que influye profundamente en los personajes.

Este enfoque hace que el lector no solo entienda el contexto histórico, sino que lo sienta. Todo está contado desde una perspectiva cercana, casi íntima, lo que refuerza la conexión con Celia y su experiencia.

En cuanto al lenguaje, Elena Fortún utiliza un estilo sencillo y directo que facilita la lectura. Sin embargo, esta aparente simplicidad esconde una gran carga emocional. La narración se adapta a la mirada de Celia, lo que hace que muchas situaciones se sugieran más que explicarse, invitando al lector a interpretar y reflexionar.

Además, el tono combina momentos más cotidianos con otros de mayor carga emocional, creando un contraste muy efectivo. La autora evita dramatizar en exceso, lo que hace que los momentos más duros resulten incluso más impactantes.

La estructura de la novela también contribuye a su efectividad. Está organizada en capítulos breves que funcionan como pequeñas escenas o episodios. Esta forma fragmentaria refuerza la sensación de estar acompañando a la protagonista a lo largo de distintas experiencias, más que siguiendo una única línea argumental cerrada.

En conjunto, Celia en la revolución es una obra que destaca por su sensibilidad y su capacidad para mostrar cómo un contexto histórico difícil influye en el crecimiento personal. A través de una narración cercana y unos personajes bien construidos, la novela ofrece una lectura que invita tanto a la reflexión como a la empatía.

En mi opinión, es un libro que sorprende por su capacidad de emocionar sin recurrir a dramatismos exagerados. Me ha parecido una lectura muy humana, cercana y fácil de seguir, pero al mismo tiempo profunda. Lo recomendaría especialmente a quienes buscan una historia que no solo cuente hechos, sino que haga sentir cómo se viven. Es de esos libros que, sin ser complicados, dejan huella.


miércoles, 15 de abril de 2026

La casa de huéspedes




Título: La casa de huéspedes
Autora: Ana Lena Rivera
Editorial: Grijalbo
Número de páginas: 544
ISBN (papel): 978-84-253-6513-3
ISBN (ebook): 978-84-253-6544-7
Encuadernación: Tapa dura / cartoné
Lengua: Castellano
Temática: Novela histórica / narrativa contemporánea
Formato: papel


La casa de huéspedes es un homenaje a las mujeres invisibles de nuestra historia, aquellas que reconstruyeron el país desde lo cotidiano. Es una lectura envolvente, conmovedora y necesaria para quienes disfrutan de las grandes sagas familiares donde el pasado siempre tiene algo que decir.

Sinopsis
Madrid, 1937. En el preciso instante en que una bomba cae sobre un edificio del centro de la ciudad, cerca de la Gran Vía, las vidas de dos jóvenes vecinas cambian para siempre.
Elvira, cuyos padres regentan la casa de huéspedes ubicada en la tercera planta, se encuentra exiliada en Francia de la Guerra Civil en el momento de la explosión. Sin embargo, la desaparición del hogar al que tanto anhela regresar supondrá un punto y aparte en su destino.
Ángela, la hija de los porteros de la finca, sí está presente cuando el lugar donde ambas han crecido salta por los aires. Es entonces cuando toma una decisión de consecuencias imprevisibles: coge en brazos un bebé de unos huéspedes que acaban de fallecer bajo los escombros y huye adoptando una falsa identidad.
Nada hace pensar a Elvira y a Ángela que sus caminos volverán a cruzarse, ni que otra casa de huéspedes será el lugar de encuentro para una nueva generación de mujeres que, igual que ellas, deberán aprender a convertir el dolor en fuerza y a sobrevivir con la frágil esperanza de un futuro mejor.
Las casa de huéspedes es una conmovedora historia de madres e hijas que vivirán los reveses del amor, la amistad, la traición y esos secretos que duran toda una vida.

En La casa de huéspedes, Ana Lena Rivera nos traslada al Madrid de 1937, en plena Guerra Civil, para situarnos en un contexto donde un suceso trágico marcará el destino de varias familias. A partir de ese punto, se despliega una saga familiar en la que la identidad, los secretos y las emociones heredadas adquieren un peso fundamental.

Desde las primeras páginas, la novela atrapa con una fuerza difícil de explicar: es de esas lecturas que te envuelven poco a poco hasta que, sin darte cuenta, no puedes dejar de leer. El ritmo, la construcción de los personajes y la intriga emocional hacen que avanzar en la historia resulte casi inevitable.

Uno de los mayores aciertos de la obra es su carácter coral y su capacidad para abarcar distintas generaciones sin perder coherencia ni intensidad. La autora deja atrás el tono más cercano al thriller de sus trabajos anteriores para adentrarse en una narrativa más íntima y emocional. A través de sus personajes femeninos, construye una historia donde los vínculos, los silencios y la memoria compartida son los verdaderos protagonistas.

Personajes como Elvira, Ángela, Fania o Caridad están retratados con gran profundidad, representando distintas formas de afrontar la adversidad en un contexto histórico complejo. Sus trayectorias permiten al lector explorar temas como la resiliencia, la lealtad y el peso de las decisiones. En las generaciones posteriores, figuras como Margarita aportan una mirada que conecta pasado y presente, guiando al lector en la comprensión del legado emocional que atraviesa la historia. Los hombres de la historia: los maridos, padres y soldados actúan como catalizadores. Algunos son sombras que marcan el destino de las protagonistas, ya sea por su ausencia, por su ideología o por el peso que dejan al morir.

La pensión Casa Flora se convierte en mucho más que un escenario: es un símbolo. Funciona como reflejo de una sociedad marcada por la incertidumbre, donde conviven diversas historias bajo un mismo techo. Este espacio evoluciona junto a los personajes, reforzando la atmósfera de la novela.

La estructura narrativa, basada en saltos temporales, mantiene el interés y aporta una sensación constante de descubrimiento. La alternancia de voces permite una visión amplia de los acontecimientos, enriqueciendo la experiencia de la lectura. La historia se ambienta en Madrid, Oviedo y Francia, mantiene un ritmo constante que impide soltar el libro. Se siente el frío del exilio y el bullicio de la posguerra, pero sobre todo, se siente la resiliencia de unos personajes femeninos construidos con una vulnerabilidad y una fuerza extraordinarias.

El estilo de Ana Lena Rivera destaca aquí por ser más evocador y sensorial. El uso del silencio como recurso narrativo resulta especialmente significativo: lo que no se dice adquiere tanta importancia como lo que se expresa, aportando profundidad emocional sin necesidad de explicitarlo todo.

En el trasfondo, la novela aborda temas universales como la maternidad, la identidad y la culpa desde una perspectiva honesta y matizada, evitando idealizaciones. Todo ello contribuye a construir una obra que conecta con el lector desde lo emocional.

En conjunto, La casa de huéspedes es una lectura con la que he disfrutado muchísimo, envolvente y conmovedora, ideal para quienes aman las sagas familiares y las historias donde el pasado deja una huella persistente.

martes, 24 de marzo de 2026

El tercer componente



Título: El tercer componente
Autora: Susana Cubero
Editorial: Caligrama
Isbn:9791387984441
Nº de páginas: 306 págs 
Encuadernación: tapa blanda
Lengua: castellano
Temática: novela de ficción histórica
Formato: papel

Me ha encantado la novela El tercer componente, de Susana Cubero. Es una lectura fácil y ágil, dividida en capítulos cortos que facilitan el avance y mantienen el interés en todo momento. La historia alterna dos tiempos cronológicos: uno ambientado en el siglo XIX y otro en la actualidad, ambos unidos por la búsqueda de una fórmula para curar las quemaduras, lo que crea una conexión muy interesante entre pasado y presente y aporta profundidad a la trama.

Sinopsis

Cuando Julián llega al cambiante Madrid de 1847, no se imagina que su vida girará en torno a Tadea, la joven que conoce en una revuelta popular. El destino los separa y el estudiante de Farmacia debe encajar un fracaso tras otro, sufriendo las consecuencias de una química que supera la lógica y renunciando a la mujer que ama en silencio.

Pero es Antonia quien, en 1947, en su búsqueda del Santo remedio, descubre el desenlace de un amor tan indisoluble como impracticable.

Basada en hechos reales, la historia de Julián nos transporta al siglo XIX: un tiempo de estrenos teatrales y bailes de salón en contraste con la Revolución de 1854 y las guerras carlistas. La aparición intermitente de Antonia durante la posguerra del siglo XX nos lleva hasta la Gran vía, al Edificio Telefónica y a la Biblioteca Nacional, en su investigación contrarreloj de la fórmula de los boticarios de la calle Príncipe.

Es una novela que engancha desde el primer párrafo. A través de la historia, la autora nos muestra el papel de la mujer en el siglo XIX y la importancia de las boticas o farmacias en la época, al mismo tiempo que recrea con gran acierto el contexto histórico y social. La ambientación está muy cuidada y permite al lector sumergirse plenamente en el Madrid de finales del siglo XIX, un momento decisivo y lleno de contrastes donde se reflejan claramente la sociedad, las dificultades de la época y las limitaciones a las que se enfrentaban las mujeres en el ámbito científico y profesional.

Uno de los aspectos más interesantes de la novela es la combinación entre la parte histórica y el componente científico, que aporta originalidad a la historia. La búsqueda de la fórmula y el trabajo en las boticas muestran el valor del conocimiento, la investigación y la perseverancia, convirtiendo la trama en algo más que una simple historia romántica o histórica.

El estilo de Susana Cubero es cuidadoso y detallista, con una gran atención a la construcción de los personajes y a la escenificación de cada situación. Los personajes están bien definidos y evolucionan a lo largo de la novela, lo que permite empatizar con ellos y comprender mejor sus decisiones. Aunque no es una novela de ritmo vertiginoso, su agilidad narrativa y el interés de la trama hacen que la lectura resulte muy atractiva y no aburra en ningún momento.

A medida que avanzamos en la historia, la tensión va aumentando y la trama se complica, incorporando giros que mantienen la intriga hasta el final. Los momentos finales son especialmente intensos, ya que la protagonista deberá tomar decisiones importantes que marcarán su futuro, cerrando la historia de una forma coherente y emotiva.

En conjunto, es una novela bien documentada, entretenida y con un trasfondo humano muy interesante, que combina historia, ciencia, emoción y romance de manera equilibrada. Recomiendo esta novela tanto a los amantes de la novela histórica como a quienes disfrutan de las historias con un toque romántico y de superación personal, ya que ofrece una lectura amena, bien ambientada y con personajes que dejan huella.


jueves, 5 de marzo de 2026

El Juicio. La Inquisición contra Goya

 


Título: El juicio. La Inquisición contra Goya 
Autor: Luis Zueco
Editorial: Ediciones B
Isbn: 9788466682947624
Nº de páginas: 624 págs
Lengua: castellano
Encuadernación: tapa dura
Temática: novela histórica
Formato: Papel

En El Juicio, La inquisición contra Goya Luis Zueco nos traslada al convulso siglo XIX español para construir una novela que gira en torno a la figura de Francisco de Goya y a un proceso que marcó uno de los momentos más delicados de su vida y prácticamente desconocido. Más que una simple aproximación biográfica, la historia se convierte en una reflexión sobre la libertad artística, el poder y la censura en tiempos de crisis política.

Sinopsis

¿Puede un pintor juzgar al mundo?¿Puede el mundo juzgar a un genio?

1799. Francisco de Goya y Lucientes, pintor de cámara del rey, publica un libro con ochenta enigmáticas imágenes titulado Los Caprichos. El contenido de sus páginas, una afilada crítica de la sociedad de la época, del pueblo crédulo, de la nobleza y del clero, empieza a correr por la ciudad como la pólvora. El escándalo llega a oídos de la Santa Inquisisción, una institución ya en declive que decide enfrentarse a alguien tan célebre y respetado como goya para demostrar que sigue conservando un enorme poder.
Mientras tanto, Angélica Diez llega a la corte huyendo de un oscuro pasado y acude a Goya para que la retrate. A pesar de su larga lista de espera, el maestro accede con una condición: también deberá posar para el encargo secreto de un poderoso político. El cuadro pasará a la posterioridad como La maja desnuda. Proto el artista y su misteriosa modelo se verán atrapados en una persecución sin tregua, repleta de conspiraciones y misterios, por las calles y palacios de Madrid.
En una novela tan vibrante como extraordinariamente documentada, Luis Zueco nos descubre uno de los episodios menos conocidos de la vida del genio y nos transporta a un momento de inflexión para España, cuando el arte se convirtió en un espejo de la sociedad y, por lo tanto, en un arma capaz de cambiar la Historia para siempre.

El autor construye una narración que combina investigación histórica con tensión narrativa. La ambientación del Madrid de la época, con su clima de sospecha, represión y vigilancia ideológica, está trazada con minuciosidad, permitiendo al lector sumergirse en una sociedad que oscila entre la Ilustración y el absolutismo. Zueco logra que el contexto no sea un mero decorado, sino un elemento activo que condiciona las decisiones y el destino de los personajes.

Uno de los mayores logros de la novela es la humanización de Goya. Lejos de representarlo como un genio distante, el autor lo retrata como un hombre vulnerable, consciente del riesgo que implica su mirada crítica sobre la realidad. Su sordera, su aislamiento y su evolución artística adquieren una dimensión casi existencial. El Juicio, La inquisición contra Goya en este sentido, es también un proceso interior: una confrontación entre el creador y sus propias sombras, entre la necesidad de expresión y el instinto de supervivencia.

La narración sitúa el foco en uno de los episodios más delicados de la vida del pintor: la persecución inquisitorial desencadenada por la publicación de la serie de grabados Los Caprichos y, posteriormente, por la polémica en torno a La maja desnuda.

La novela destaca por su capacidad para contextualizar históricamente este conflicto. Los Caprichos, con su sátira feroz contra la superstición, el fanatismo y la corrupción, no aparecen como simples grabados, sino como una denuncia visual que desafía los pilares ideológicos de la época. Del mismo modo, La maja desnuda se presenta como una transgresión de las normas estéticas y morales vigentes: un desnudo sin coartada mitológica que expone el cuerpo femenino de forma directa, lo que intensifica la reacción de los sectores más conservadores.

La Inquisición, por su parte, no aparece únicamente como un antagonista individual, sino como la encarnación de un sistema que percibe el arte crítico como una amenaza. El verdadero juicio no se desarrolla solo en los tribunales, sino también en los rumores, en la vigilancia constante y en el clima de sospecha que rodea al artista.

En la trama aparece también Angélica, un personaje que introduce una dimensión más personal dentro del relato. Su relación con Goya surge a partir de un retrato que el pintor realiza y que será expuesto en la Academia. Sin embargo, este encargo tiene un precio: Angélica deberá posar para otro retrato que terminará implicándola en la trama y en la persecución de la llamada “Santa”, conectando así el mundo artístico con las intrigas y tensiones de la época.

Zueco mantiene una prosa clara y accesible, apoyada en una sólida documentación histórica. La tensión narrativa no depende de grandes giros dramáticos, sino de la progresiva sensación de asfixia que rodea al protagonista.

La novela se articula en capítulos relativamente breves, lo que favorece un ritmo ágil. Esta estructura permite alternar escenas de distinta naturaleza y mantener el interés del lector. Las descripciones son precisas, pero no recargadas; cuando se abordan las obras artísticas, el lenguaje adquiere una mayor carga visual y simbólica, subrayando el poder expresivo de la imagen.

Una parte especialmente interesante del libro son las últimas veinte páginas, donde Luis Zueco presenta la biografía de Francisco de Goya, repasa algunas de sus obras más relevantes y describe los escenarios vinculados a su vida y a la novela, así como su relación con Madrid, Zaragoza y Francia. También se mencionan los lugares donde hoy puede contemplarse su obra, lo que aporta un interesante contexto artístico al lector.

A través de estas páginas, y gracias a breves pero sugerentes descripciones, resulta fácil visualizar los cuadros mencionados a lo largo de la narración. En algunos casos, como el de la María del Pilar Teresa Cayetana de Silva, el personaje aparece caracterizado tal y como se muestra en uno de sus retratos más conocidos, reforzando el vínculo entre la ficción narrativa y la pintura de Goya.

En conjunto, El Juicio La inquisición contra Goya es una novela que combina con acierto divulgación histórica y narración literaria. A través de la figura de Goya, Luis Zueco propone una reflexión sobre el papel del arte frente al poder y sobre los riesgos que implica cuestionar las estructuras de una época. El resultado es una lectura ágil, bien documentada y especialmente sugerente para quienes se interesan por la historia, el arte y las tensiones culturales de la España de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX.


miércoles, 18 de febrero de 2026

Tierra sin rey

 

Título: Tierra sin rey
Autor: Luis Zueco
Editorial: Ediciones B
Isbn: 9788466669184
Nº de páginas. 494 págs.
Encuadernación: tapa dura
Lengua: castellano
Temática: novela de ficción histórica 
Formato: papel
  
 
Sinopsis
 
Una tierra sin corona ni fe. Un monarca con un sueño. Un periodo que cambiará Europa para siempre. 
Siglo XIII, Languedoc. Al norte de los Pirineos, una tierra sin rey ni cristiandad se convirtió en el campo de batalla que transformó la Historia de Europa. Los ejércitos de la cruzada fueron convocados por el papa con la excusa de erradicar la herejía cátara, pero su verdadero objetivo estaba lejos de la fe: acabar con el sueño de pedro el católico, la gran Corona de Aragón.
El asedio de Carcasona, el épico enfrentamiento de las Navas de Tolosa y la decisiva batalla de Muret fueron algunos de los apasionantes escenarios que dictaron el destino de un trono y de un rey que tuvo que elegir entre su fe, su ambición y sus vasallos.
En un fresco de personajes que nos muestra la tensión, las intrigas e incluso el amor que puede florecer en los días de guerra, Luis Zueco narra uno de los episodios más decisivos para la Historia de Europa medieval y para la corona de Aragón. 

La novela Tierra sin rey, escrita por Luis Zueco, es una ambiciosa obra de narrativa histórica ambientada en el siglo XIII, en pleno conflicto de la cruzada contra los cátaros en el Languedoc. En un territorio marcado por la inestabilidad política y la expansión del catarismo, la historia sitúa al lector en una tierra sin rey, un espacio simbólico y real donde la autoridad se fragmenta y las tensiones entre fe y poder desembocan en enfrentamientos decisivos. La intervención del papado y la implicación del rey Pedro II de Aragón articulan el trasfondo histórico de una trama que combina rigor documental y dramatización literaria. 

Desde el punto de vista estructural, la novela se organiza en capítulos relativamente breves, lo que aporta dinamismo y favorece un ritmo ágil. Estos capítulos alternan escenarios y distintos puntos de vista, configurando una estructura coral que permite seguir de manera paralela las distintas líneas narrativas: la estrategia política de la monarquía aragonesa, el avance militar de los cruzados y la resistencia cátara, así como las vivencias íntimas de personajes ficticios que sirven de puente entre la gran Historia y la experiencia individual. Esto contribuye a mantener la tensión narrativa, ya que muchos de ellos concluyen en momentos de incertidumbre o conflicto que impulsan la lectura.

La novela desarrolla una estructura coral en la que múltiples personajes (nobles, soldados, espías, campesinos y creyentes cátaros) ofrecen distintas perspectivas del conflicto. A través de ellos, el autor entrelaza hechos históricos como el asedio de Carcasona o la batalla de Muret con tramas personales marcadas por el amor, la lealtad, la traición y la supervivencia. Este enfoque permite que el lector no solo comprenda el contexto político y religioso de la época, sino que también conecte emocionalmente con los dilemas individuales que surgen en medio de la violencia y la incertidumbre.

Uno de los mayores aciertos de la obra es la construcción de sus personajes, que no se limitan a ser meros testigos de los acontecimientos, sino que encarnan los dilemas morales y espirituales del periodo. Entre ellos destaca la figura del rey Pedro II, presentado no solo como monarca guerrero, sino como un hombre dividido entre sus ambiciones políticas, su sentido del honor y la compleja red de alianzas que condicionan sus decisiones. Su caracterización va más allá del retrato histórico y muestra sus dudas, contradicciones y la presión de gobernar en un momento en que la lealtad y la fe podían cambiar el destino de un reino.

Asimismo, los personajes vinculados al catarismo permiten explorar el conflicto desde una dimensión más íntima y humana. A través de ellos, Zueco refleja la vivencia de una fe perseguida y el impacto devastador de la guerra en la población civil. Estas figuras aportan sensibilidad y cercanía al relato, humanizando un enfrentamiento que, en términos históricos, podría percibirse como distante. El contraste entre líderes políticos y personajes anónimos enriquece la narración y refuerza la idea de que la historia no solo se construye en los campos de batalla, sino también en las decisiones personales y en la resistencia cotidiana.

En conjunto, la combinación de una estructura fragmentada y dinámica con una cuidada caracterización de personajes convierte Tierra sin rey en una novela que equilibra acción, profundidad psicológica y reconstrucción histórica. La obra no solo relata un episodio crucial del medievo europeo, sino que invita a reflexionar sobre el poder, la fe y la fragilidad del orden político cuando una tierra queda, literal y simbólicamente, sin rey.

lunes, 16 de febrero de 2026

Doble Drama

  

Título: Doble drama
Autor: Lisa Williamson
Ilustradora: Jess Bradley 
Editorial: Carambuco 
Isbn:9788410252370
Nº de Páginas: 236 págs
Encuadernación: tapa blanda
Lengua: castellano
Temática: novela juvenil
Formato: papel
 
Sinopsis
 Daniel tiene una vida complicada: mamá no se encuentra bien, papá se pasa el día trabajando y sus hermanas gemelas lo vuelven loco. En el instituto, es el único sin las zapatillas de moda o el último modelo de Xbox, y sus amigos empiezan a darse cuenta.
Todo mejora cuando le dan un papel en la obra de teatro del instituto. por desgracia, sabe que, si los colegas con los que se junta para jugar al fútbol se enteran,¡harán de su vida un infierno! Pero llevar una doble vida no es tan fácil como parece y, como se suele decir: las mentiras tienen las patas cortas. 
 
La novela Doble drama, escrita por Lisa Williamson e ilustrada por Jess Bradley, es una historia juvenil fresca y cercana que retrata con humor y sensibilidad la vida cotidiana de un chico que intenta encajar en su entorno escolar y familiar. El protagonista, Daniel Littleton, se enfrenta a preocupaciones muy reconocibles: la presión por ser aceptado por sus amigos, las comparaciones constantes con los demás y la sensación de que, a veces, los adultos no comprenden del todo lo que uno está viviendo. Sin revelar giros importantes de la trama, la novela se centra en cómo Daniel maneja una situación que le entusiasma profundamente pero que también le genera inseguridad, lo que da pie a reflexiones sobre la identidad, la honestidad y el valor de mostrarse tal como uno es.
La estructura del libro se organiza en capítulos breves y dinámicos, lo que favorece una lectura ágil y muy adecuada para el público al que va dirigido. Cada capítulo presenta escenas concretas del día a día, en casa, en el colegio o con sus amigos, y contribuye a construir de forma progresiva el conflicto emocional del protagonista. Esta división clara permite mantener la atención del lector y dosificar la tensión narrativa sin perder el tono ligero y accesible que caracteriza la obra. El ritmo es fluido y combina momentos divertidos con otros más reflexivos, logrando un equilibrio que conecta fácilmente con lectores de entre 9 y 12 años. 
Un elemento distintivo del libro son las ilustraciones de Jess Bradley, que acompañan el texto con un estilo expresivo y desenfadado, cercano al cuaderno escolar o al “doodle”. Estas imágenes no solo decoran, sino que refuerzan el tono humorístico y emocional de determinadas escenas, ayudando a visualizar gestos, situaciones embarazosas o pensamientos del protagonista. Las ilustraciones actúan como apoyo narrativo y hacen que la experiencia de lectura sea más amena y atractiva, especialmente para lectores que se sienten cómodos con un formato visualmente dinámico. 
En conjunto, Doble drama es una novela juvenil que, sin necesidad de grandes acontecimientos externos, consigue captar con realismo las pequeñas pero intensas preocupaciones de la preadolescencia. Con una estructura clara, capítulos breves y el complemento visual de sus ilustraciones, ofrece una lectura entretenida y significativa que invita a reflexionar sobre la importancia de aceptarse a uno mismo y afrontar con valentía las propias pasiones.

domingo, 25 de enero de 2026

El círculo de los días




Título: El círculo de los días
Autor: Ken Follett
Editorial:Plaza&Janés
Isbn: 9788401036811
Nªde páginas: 763 pags
Encuadernación: tapa dura
Lengua: Castellano
Temática: novela de ficción histórica.
Formato: papel


El círculo de los días, publicado en 2024, es una novela histórica en la que Ken Follett se adentra en un periodo poco habitual dentro del género: el Neolítico europeo. Al situar la acción en un tiempo anterior a la escritura y a la historia documentada, el autor se ve obligado a combinar el conocimiento arqueológico con la imaginación narrativa, construyendo un relato que no gira en torno a grandes figuras históricas, sino a individuos anónimos cuya importancia nace de su pertenencia a una comunidad.

Sinopsis

En su épica nueva novela, Ken Follett se adentra en uno de los mayores misterios de la historia: la construcción de Stonehenge.
Un minero de sílex con un don Seft, un extractor de sílex con un talento único, recorre la Gran Llanura en pleno calor estival para presenciar los rituales que señalan el comienzo de un nuevo año. Está allí para intercambiar sus piedras en las celebraciones del solsticio y encontrarse con Neen, la chica a la que ama. La próspera familia de Neen le ofrece además una forma de escapar de la brutalidad de su padre y sus hermanos acogiéndolo en su comunidad de ganaderos.
Una sacerdotisa que cree en lo imposible. Joia, la hermana de Neen, es una sacerdotisa idealista y con una increíble capacidad de liderazgo. De niña, asiste cautivada a la Ceremonia del Solsticio de Verano y sueña con un nuevo y espectacular monumento levantado con las piedras más imponentes del mundo. Pero la agitación está creciendo en las colinas y bosques de la Gran Llanura.
Un monumento que definirá a una civilización. La visión de Joia de un enorme círculo de piedras, reunidas por las divididas tribus de la Gran Llanura, inspirará a Seft y se convertirá en la obra de su vida. Sin embargo, a medida que la sequía arrase la tierra, la desconfianza crecerá entre los ganaderos, los cultivadores y los habitantes de los bosques..., y un acto de violencia salvaje provocará una guerra abierta.

La novela reflexiona sobre el nacimiento de la conciencia colectiva y del pensamiento simbólico. Más allá de la lucha por la supervivencia, Follett plantea que la verdadera transformación humana comienza cuando el ser humano decide construir algo que no responde a una necesidad inmediata, sino a un deseo de permanencia y significado. El “círculo” del título adquiere así un valor simbólico múltiple: representa el paso del tiempo, los ciclos de la naturaleza, la cohesión social y la aspiración a trascender la propia vida. La construcción del monumento no es solo un acto físico, sino una manifestación del paso de una existencia puramente práctica a una visión del mundo compartida.

La narración sigue una estructura lineal, marcada por el ritmo natural de las estaciones y del trabajo colectivo. Esto refuerza la sensación de lentitud y repetición propia del mundo neolítico, donde el progreso es gradual y depende del esfuerzo sostenido. El avance de la historia está estrechamente ligado al paso del tiempo natural, lo que subraya la idea de circularidad que recorre toda la obra.

Los personajes están construidos de forma funcional y simbólica, más que psicológica. No se profundiza en largos conflictos interiores, sino que la identidad de cada uno se define por su papel dentro del grupo. El protagonista masculino encarna el trabajo físico, la técnica y la adaptación al entorno, mientras que los personajes asociados al ámbito ritual y espiritual representan la memoria colectiva, la fe y la proyección hacia el futuro. Los personajes secundarios refuerzan la dimensión comunitaria del relato, mostrando cómo la cooperación, el conflicto y la violencia forman parte inevitable de una sociedad primitiva condicionada por la escasez de recursos.

Comentemos algunos de los personajes:

Seft: Es el protagonista masculino y representa al hombre común del Neolítico. Su vida está marcada por el trabajo físico y la necesidad de sobrevivir, pero también por su capacidad de adaptación y perseverancia. No es un héroe legendario ni extraordinariamente dotado, sino alguien cuyo valor se manifiesta en su esfuerzo constante y su habilidad para contribuir al proyecto colectivo. Su arco narrativo refleja cómo la acción y la dedicación pueden transformar no solo su propia vida, sino la de toda la comunidad.

Joia: Personaje femenino asociado al ámbito espiritual y ritual. Ella simboliza la visión de futuro, la memoria colectiva y la dimensión trascendente de la vida humana. Su papel es clave en la construcción del círculo de piedras, ya que encarna la fe, la planificación y la capacidad de organizar a la comunidad en torno a un propósito común. Joia funciona tanto como líder espiritual como como guía simbólica que representa la búsqueda de significado más allá de la supervivencia inmediata.

Neen: Personaje femenino que representa la vida cotidiana y los vínculos personales dentro de la comunidad. Su relación con Seft introduce elementos afectivos y humanos al relato, mostrando cómo el amor, la lealtad y las emociones personales interactúan con la dinámica social. Aunque menos simbólica que Joia, su papel es esencial para humanizar la historia y dar profundidad a la vida comunitaria.

Personajes secundarios: Incluyen miembros de la comunidad que cumplen diversas funciones: guardianes de la tradición, trabajadores especializados, líderes locales o figuras que desafían la cooperación colectiva. No todos están desarrollados de forma individual, pero cada uno sirve para mostrar las tensiones sociales, la cooperación y los conflictos inevitables de una sociedad primitiva. En conjunto, estos personajes reflejan cómo los roles dentro de la comunidad definen la identidad de cada individuo.

El narrador es omnisciente en tercera persona y adopta un tono sobrio y contenido. No impone juicios morales explícitos ni explica en exceso, sino que deja que los hechos y las acciones de los personajes transmitan el sentido de la historia. El punto de vista suele mantenerse cercano a los protagonistas, lo que permite al lector comprender sus decisiones sin recurrir a una introspección psicológica profunda.

El estilo narrativo es claro, directo y funcional. Follett evita el lenguaje arcaizante y el lirismo excesivo, optando por una prosa accesible que facilita la comprensión de un mundo lejano en el tiempo. Las descripciones del entorno natural y del trabajo colectivo ocupan un lugar central y contribuyen a crear una atmósfera en la que la naturaleza condiciona constantemente la vida humana. El ritmo es pausado, acorde con la repetición de tareas y con la importancia del esfuerzo físico en la vida cotidiana.

En conjunto, El círculo de los días es una novela que renuncia deliberadamente a la complejidad psicológica y al estilo ornamental para centrarse en una reflexión sobre los orígenes de la civilización. Ken Follett muestra cómo una comunidad empieza a pensar en sí misma como algo que puede perdurar más allá de una generación, y sugiere que el verdadero avance humano no reside solo en la técnica, sino en la capacidad de crear símbolos, compartir creencias y dejar huella en el tiempo.